Con Donald Trump de regreso en la Casa Blanca, Moscú siente que Washington le está mostrando más respeto. En la cumbre de Alaska del pasado mes de agosto, el presidente de Estados Unidos le tendió la alfombra roja al líder de Rusia. Al invitarlo a Anchorage, Donald Trump sacó a Vladimir Putin del frío, a pesar de que la cumbre no logró poner fin a la guerra de Rusia contra Ucrania.











