Cree que el monarca ha logrado distanciarse del inminente proceso judicial, con el argumento de que el hijo de la princesa es un ciudadano privado, pero no es el caso de Mette-Marit: “Ella nunca es una ciudadana privada, siempre es la princesa heredera y lo que hace a título privado o a título oficial siempre se redirigirá a Noruega, o rebotará”.










