ohEn el cartel estilo programa de variedades de esta gira, Raye prometió que sus conciertos contendrían de todo, desde finales dramáticos hasta una versión de jazz pasando por un segmento de membership nocturno, una banda de música y “medicina musical para los necesitados”.
También prometió nueva música. Antes de su próximo álbum This Music Could Include Hope, ella adelanta su contenido desde el principio, con I Will Overcome. Raye lleva un abrigo largo de piel sintética, guantes de cuero y gafas de sol, y parece la protagonista de una película negra con la canción como banda sonora: comienza con una narración en tercera persona pero pasa a cantar como el personaje que ha creado. Cuando cae el telón, se revela una enorme banda que se lanza al conmovedor y contagioso ritmo funk de The place Is My Husband!. Raye y sus cantantes reaparecen con vestidos rojos brillantes, creando un aire de elegancia y glamour que recuerda a la vieja escuela de Las Vegas, antes de que los estruendosos tambores, metales y cuerdas choquen con el peso teatral de un número de James Bond. Es un comienzo tan grande que parece un closing. “He entrado de lleno en mi period dramática”, declara Raye.
Si bien el espectáculo es grande, audaz y enfático, también es íntimo. El escenario se convierte en un pequeño membership de jazz en un momento en el que Raye ofrece una divertida versión de Fly Me to the Moon. También hay varios cambios de humor más, desde los ritmos neo-soul de Suzanne hasta la desgarradora balada de piano de Ice Cream Man, sobre la violencia sexual.
El segmento del membership nocturno, donde un cartel de Raye se convierte en uno que cube rave, está totalmente dedicado a la liberación vertiginosa. Ella vira hacia el home en You Do not Know Me, luego se inclina aún más hacia el baile eufórico en Prada. Una nueva canción, Pleasure, es una celebración de la emoción, fusionando música disco de banda completa y soul de los sesenta. Es un testimonio de las habilidades de Raye como vocalista y de su formidable banda, el hecho de que pueda cambiar de tema con tanta fluidez, convirtiendo el vasto estadio de un canturreo susurrado en un momento a una fiesta de baile europop al siguiente.
Ella ofrece una versión espectacular de Escapism para un bis y la enorme banda ruge por última vez con un efecto demoledor, estableciendo en gran medida su period dramática.








