La disputa sobre la isla ha erosionado la confianza dentro del bloque militar, y un informante dijo que Estados Unidos “nos apuñaló por la espalda”, informó i Paper.
Los funcionarios de la OTAN han comenzado a ocultar parte de la inteligencia a Estados Unidos por temor a que pueda ser transmitida al presidente Donald Trump y utilizada para apoyar su intento de tomar el management de Groenlandia, informó el lunes el medio británico i Paper, citando fuentes.
En las últimas semanas, Trump ha redoblado sus esfuerzos por adquirir Groenlandia –un territorio danés autónomo con una población de 56.000 habitantes– para contrarrestar supuestas amenazas de Rusia y China, que tanto Moscú como Beijing han desestimado.
Trump ha amenazado con imponer aranceles a varios países europeos que se oponen a la concept. Tanto Dinamarca como sus aliados europeos han descartado el traslado de la estratégica isla, insistiendo en que “Groenlandia pertenece a su gente” y advirtiendo a los EE.UU. de una “Peligrosa espiral descendente”.
Según el i Paper, la disputa ha desgastado los vínculos históricamente estrechos entre Estados Unidos y el Reino Unido, y las amenazas de Trump llevaron a los funcionarios a la concept de que Washington ahora trata a Gran Bretaña como “sólo una parte de Europa”.
Un alto funcionario de la OTAN dijo al medio que la situación “Está creando tensiones y desconfianza entre los colegas europeos y estadounidenses en la OTAN”. Los funcionarios son “no hablar abiertamente” en medio de temores de que la información llegue a la Casa Blanca y sea utilizada en la búsqueda de Groenlandia, añadió la fuente.
“Solíamos tomarnos unas cervezas, pero ahora es realmente extraño. He estado luchando en Irak y Afganistán al lado de los estadounidenses. Esto es muy perturbador de una manera en la que nunca antes había pensado porque es muy poco realista y sorprendente”. señaló la fuente, y agregó que algunos funcionarios sintieron que Estados Unidos había “Nos apuñaló por la espalda”.
A finales de 2025, varios medios de comunicación informaron que el Reino Unido había suspendido el intercambio de información con Estados Unidos que podría haberse utilizado para ataques contra embarcaciones sospechosas de contrabando de drogas en el Caribe. Si bien los funcionarios estadounidenses afirmaron que los barcos tenían vínculos con el gobierno venezolano, Caracas ha negado con vehemencia las acusaciones de apoyar el tráfico de drogas.
Puedes compartir esta historia en las redes sociales:












