El telescopio espacial Webb ha mirado profundamente en la oscuridad de la Nebulosa Hélice, revelando capas de fuel liberadas por una estrella moribunda para sembrar el cosmos con futuras generaciones de estrellas y planetas.
Una nueva imagen de Webb captura una vista ampliada de la icónica nebulosa, también conocida como el Ojo de Sauron o el Ojo de Dios por su penetrante apariencia en forma de ojo. En su centro hay una enana blanca llameante (el núcleo sobrante de una estrella moribunda) que libera una avalancha de materials que choca contra una capa circundante más fría de fuel y polvo.
La imagen ofrece una visión del futuro de estrellas como el Sol una vez que hayan llegado al remaining de su ciclo de vida, reciclando su propio materials para dar origen a nuevos sistemas planetarios.
Visión clara
Usando la NIRCam (cámara de infrarrojo cercano) de Webb, la pequeña porción de la Nebulosa de la Hélice queda a la vista para revelar nudos similares a cometas, vientos estelares ardientes y capas de fuel.
La imagen de alta resolución muestra pilares nublados que se asemejan a llamas que rodean la región inside de una capa de fuel en expansión. Los vientos de fuel caliente que se mueven rápidamente desde la estrella moribunda chocan contra capas de fuel y polvo más lentas y frías arrojadas por la estrella en un punto anterior de su vida, creando la forma única de la nebulosa.
La enana blanca, fuera del marco de la imagen ampliada de Webb, se encuentra en el corazón de la nebulosa. La radiación de la estrella moribunda ilumina el fuel circundante, creando capas de materials como una lasaña cósmica. Lo más cercano a la enana blanca es el fuel ionizado caliente, con hidrógeno molecular más frío más lejos y bolsas protectoras dentro de las nubes de polvo donde pueden comenzar a formarse moléculas más complejas. Esta es la materia prima que eventualmente podría moldearse para formar planetas y sistemas estelares.
En la imagen de Webb, la temperatura y la química del materials están representadas por diferentes colores. El tono azul marca el fuel más caliente en este campo, energizado por la intensa luz ultravioleta de la enana blanca. Más lejos, el fuel se enfría hasta las regiones amarillas donde los átomos de hidrógeno se unen para formar moléculas. En los bordes exteriores de la nebulosa, los tonos rojizos marcan el materials más frío, donde el fuel cada vez más fino da paso a la formación de polvo, según NASA.
una estrella moribunda
La nebulosa fue detectada por primera vez en el siglo XIX y desde entonces se ha convertido en una de las características más emblemáticas de nuestros cielos nocturnos por su llamativa forma y proximidad. Ubicada a solo 650 años luz de la Tierra en la constelación de Acuario, la nebulosa con forma de ojo es una de las nebulosas planetarias brillantes más cercanas a la vista de nuestro planeta.
Los astrónomos han utilizado observatorios terrestres y espaciales para mirar fijamente el Ojo de Sauron, observando con gran detalle los momentos finales de una estrella moribunda.








