Hoy en día, es una práctica recurring que los futbolistas se despidan de sus antiguos clubes con una sentida publicación en las redes sociales: un pequeño agradecimiento a los aficionados, algunas cálidas palabras sobre el membership y un guiño al futuro.
Pero cuando Fábio Silva dejó los Wolves por el Borussia Dortmund y Christantus Uche dejó Getafe para unirse al Crystal Palace, sus notas de despedida me parecieron demasiado familiares.
La publicación de Silva en Instagram el 29 de agosto comenzaba: “Cuando llegué a los Wolves, lo hice lleno de ambición, sueños y el deseo de dejar mi huella. Sé que no estuve a la altura de las expectativas. Pero el fútbol y la vida son más que números o momentos en el campo”.
¿El publish de Uche, apenas cinco días después?
“Cuando llegué a Getafe lo hice lleno de ambición, sueños y ganas de dejar mi huella. Sé que no estuve a la altura de las expectativas. Pero el fútbol y la vida son más que números o momentos en el campo”.
A partir de ahí, la redacción fue idéntica hasta las últimas líneas. Silva se despidió diciendo: “Siempre seré un fan de este membership. Gracias, Wolves. De todo corazón”, mientras que Uche simplemente hizo un cambio en Getafe.
Naturalmente, tanto los fanáticos como los periodistas se apresuraron a sumar dos y dos, sugiriendo que los mensajes eran producido por la misma plantilla de IA en lugar de ser escritos por los propios jugadores.
Ya sea por conveniencia o por copiar y pegar, una cosa es segura: cuando la despedida de todos tiene el mismo aspecto, el sentimiento afecta un poco menos.












