En lugar de reinventar los personajes, Bauza ve su papel como el de tutela. Con frecuencia le da crédito al actor de doblaje unique Mel Blanc, quien falleció en 1989 y al que se hace referencia como “el hombre de las 1000 voces” en su propia lápida, junto con los legendarios animadores Chuck Jones y Bob Clampett, por sentar las bases que aún definen a los Looney Tunes en la actualidad.







