La directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, condenó una protesta contra ICE que interrumpió un servicio de adoración en la Iglesia Cities en St. Paul, Minnesota, diciendo que el incidente refleja lo que describió como una creciente hostilidad hacia la religión en la política estadounidense. En una publicación en X, Gabbard dijo que una de las principales razones por las que abandonó el Partido Demócrata fue “su hostilidad hacia Dios” y las personas que intentaban practicar o fortalecer su fe.Gabbard acusó a los manifestantes de intentar “intimidar y aterrorizar” a los feligreses, incluidas las familias, y calificó su comportamiento de “demoniaco”. Dijo que los manifestantes que entraron a la iglesia durante el servicio deberían ser condenados y responsabilizados, y describió la interrupción como un ataque al derecho a la libertad de culto.El incidente tuvo lugar el 18 de enero de 2026, cuando los manifestantes entraron al santuario durante un servicio, coreando consignas y sosteniendo carteles. Los líderes de la iglesia dijeron que la interrupción creó miedo entre los asistentes e interrumpió el servicio. La protesta estuvo ligada a la ira por la actividad de management de inmigración en el área, y los manifestantes pidieron que ICE abandonara la comunidad.Tras la interrupción, el Departamento de Justicia de Estados Unidos inició una investigación sobre el incidente, citando posibles violaciones de las leyes destinadas a proteger la libertad religiosa y prevenir la intimidación en los lugares de culto. Los funcionarios dijeron que estaban revisando si se aplican los estatutos federales de derechos civiles y si se podrían presentar cargos.Gabbard, una excongresista demócrata que abandonó el partido en 2022, aprovechó el incidente para renovar sus críticas a los líderes demócratas, acusándolos de socavar la libertad religiosa y de intentar eliminar la fe de la vida pública. Sus comentarios han circulado ampliamente en línea, y sus partidarios califican la interrupción de la iglesia como una escalada inaceptable, mientras que los críticos argumentan que el incidente debe verse en el contexto más amplio de la ira pública por las redadas de inmigración y las tácticas federales de aplicación de la ley.La protesta se ha convertido en el último punto álgido de un debate nacional más amplio sobre la aplicación de la ley de inmigración, la libertad religiosa y cómo se lleva a cabo el activismo político en espacios sensibles como las iglesias.











