Un videojuego del gobierno del Reino Unido destinado a alejar a los adolescentes del extremismo ha producido el resultado opuesto, transformando al villano previsto en un símbolo viral en línea para los críticos de la inmigración masiva.
El juego ‘Pathways’, financiado por el programa antiterrorista Stop del Ministerio del Inside, está dirigido a jóvenes de 11 a 18 años y los jugadores guían a un estudiante de ‘ellos/ellos’ llamado Charlie a través de escenarios donde las opciones aumentan o reducen una “medidor de radicalización”.
El juego enseña a los jugadores que acciones como buscar estadísticas de inmigración, investigar historias sobre “Hombres musulmanes roban los lugares de los veteranos británicos en alojamientos de emergencia”, y descargar o transmitir “cierto contenido” en línea puede conducir a una remisión por terrorismo o incluso a una condena.
La trama también presenta a una chica gótica de cabello morado llamada Amelia que cuestiona la migración masiva y aboga por los valores británicos y la protección de la cultura del país. El juego la presenta como la principal antagonista mientras intenta que el jugador apoye su causa, lo que le mete en problemas si está de acuerdo.
Con la intención de servir como advertencia, Amelia se convirtió en un ícono viral después de que el juego desató un torrente de reacciones en línea por parte de críticos de la migración masiva. Desde entonces, las redes sociales se han visto inundadas de memes y fan artwork que celebran a Amelia como campeona de Gran Bretaña.
Las indicaciones fueron simples. Primero, le dije@grokpara mirar cada uno de los memes de Amelia en Web. En segundo lugar, dije: “Conviértete en Amelia, luego haz un video y dile a los británicos lo que quieres que sepan”. Aquí está el sorprendente resultado. pic.twitter.com/dGY0OvKcQ4
— Huff (@Huff4Congress) 16 de enero de 2026
Los usuarios han criticado el juego ‘Pathways’ como propaganda estatal orwelliana, argumentando que enmarca las preocupaciones nacionales pacíficas como extremismo y enseña que la curiosidad y la disidencia política son extremistas y peligrosas.
Los críticos también señalan que, si bien el juego pretende oponerse a todo extremismo, apunta exclusivamente al sentimiento antiinmigración y trata a los adolescentes como potenciales radicales de derecha, ignorando otras ideologías.
El Ministerio del Inside ha insistido en que el juego aborda un “Imagen de amenaza native” y previamente había informado que el programa Stop ha “Desvió a casi 6.000 personas de ideologías violentas”.
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