Hoy hace un año que el gobierno de 24 años de Bashar al-Assad llegó a su fin, poniendo fin a 13 años de brutal guerra civil.
El 8 de diciembre de 2024, Assad dimitió como presidente de Siria y huyó a Rusia, lo que marcó uno de los cambios políticos más importantes en Oriente Medio en décadas.
Doce meses después, el polvo ha comenzado a calmarse, pero el país todavía está lidiando con el inmenso costo social, político y emocional que dejó atrás.
Si bien el gobierno interino de Siria ha prometido proteger a todos sus ciudadanos, no sólo a la población mayoritaria de musulmanes suníes, cientos de personas de las minorías alauita y drusa del país han muerto en ataques sectarios, incluso por parte de miembros de las fuerzas del gobierno.
El corresponsal de la BBC en Oriente Medio, Hugo Bachega, se encuentra en la capital de Siria, Damasco, hablando con los sirios sobre cómo ha cambiado la vida desde la revolución.












