Además de la posibilidad de una guerra civil, como la que experimentaron Siria, Yemen y Libia, también existe el riesgo de que en el caos y la confusión, las tensiones étnicas puedan desembocar en un conflicto armado a medida que los kurdos, baluchis y otras minorías busquen salvaguardar a su propio pueblo en medio de un vacío de poder a nivel nacional.












